Escuela de Ayudantes: fortaleciendo el rol estudiantil en la enseñanza universitaria

Iniciativa busca consolidar a las y los ayudantes como actores clave en los procesos de aprendizaje.

Formación pedagógica, estrategias de retroalimentación y herramientas prácticas para el aula son algunos de los ejes de la Escuela de Ayudantes 2026, programa formativo orientado a potenciar el rol de los y las estudiantes de la Usach que ejercen ayudantías en distintas carreras.
 
Esta iniciativa es impulsada por el Departamento de Innovación Educativa (Inned) de la Vicerrectoría Académica. La coordinadora del Área de Desarrollo e Innovación de ese departamento, Brenda Aguilar, explicó que el principal objetivo de la escuela es “fortalecer el rol del ayudante y establecerlo como un agente clave dentro del proceso de enseñanza y aprendizaje del estudiantado”.
 
La escuela aborda tres áreas fundamentales: el rol del y la ayudante en el contexto universitario, las estrategias de enseñanza y aprendizaje, y la retroalimentación efectiva. Estos contenidos buscan no solo mejorar el desempeño en el aula, sino también aportar a una formación más integral y reflexiva.
 
El programa se desarrolla en modalidad híbrida, combinando actividades online asincrónicas con sesiones presenciales sincrónicas. A través de este formato, las y los participantes activan conocimientos mediante recursos virtuales, para luego aplicar lo aprendido en clases presenciales bajo una lógica de aula invertida. Posteriormente, reflexionan sobre su práctica pedagógica en el entorno virtual de aprendizaje.
 
El programa tiene una duración aproximada de un mes, incluyendo una evaluación final que consiste en mejorar una ayudantía integrando los aprendizajes adquiridos.
 
Según Brenda Aguilar, el impacto de las anteriores versiones de la Escuela de Ayudantes “ha permitido que las y los estudiantes se empoderen de su rol y puedan realizar mejores ayudantías”. 
 
Testimonios
 
Luciano Faúndez, estudiante de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales, y docente de la Escuela de Ayudantes, apuntó al valor transversal del programa: “Estas herramientas son aplicables a cualquier carrera, ya que su propósito es mejorar la forma en que se enseña y se aprende, a través de procesos que permitan mejorar la planificación, la evaluación y la relación entre estudiantes y docentes”.
 
En tanto, Sofía Marambio, estudiante de Derecho, manifestó que uno de los principales aprendizajes ha sido el uso de rúbricas como herramienta para evaluar y orientar el desempeño académico: “Esto permite apoyar mejor a las y los estudiantes, tanto en actividad evaluadas como no evaluadas”. 
 
Añadió que el rol de un o una ayudantes es clave dentro de la universidad. “Permite generar un espacio de cercanía dentro una relación que muchas veces es asimétrica. Poder preguntar a alguien que estuvo en tu lugar facilita mucho el aprendizaje”, señaló. 
 
Por su parte, Joaquín Madariaga, también estudiante de Derecho, valoró que unos de los énfasis de la escuela sea el desarrollo de la capacidad de síntesis: “Poder explicar de forma más concisa y clara ayuda mucho más que extenderse demasiado, sobre todo en una carrera como Derecho, en la que hay mucha lectura y análisis”.
 
La Escuela de Ayudantes reafirma así su aporte al fortalecimiento de la docencia universitaria, posicionando a las y los ayudantes como un puente fundamental entre el profesorado y el estudiantado.
 
Desde Inned invitaron a participar de la próxima versión de la escuela, la que se realizará el segundo semestre de este año.